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Gamancos
Competiciones de videojuegos entre universidades: del torneo piloto en Valencia a Dreamhack.
Cofundador y CEO · 2014 — 2016
Qué fue
Gamancos nació para juntar a la comunidad gamer universitaria: enfrentar a las universidades entre sí en competiciones de videojuegos y coronar cada año a la campeona. Empezó como una idea entre dos amigos apasionados por los videojuegos y creció hasta convertirse en eventos presenciales.
El origen
El primer torneo enfrentó a la Universitat de València y a la Politècnica de València. Un piloto lleno de problemas —los normales cuando empiezas— que sacamos adelante con el apoyo de marcas como la tienda VSGamers y el local de Carlos (Meltdown, la primera franquicia de bares para jugadores de Valencia). La final fue nuestro primer evento: montaje, testeo y la satisfacción de verlo salir bien en directo.

Dreamhack y la expansión
Dimos el salto a Dreamhack Valencia, uno de los grandes eventos gamer del país. Montamos actividades en la zona LAN y torneos de League of Legends y Heroes of the Storm, y allí conocimos a Pedro Ollero (hoy responsable de Razer Iberia), que nos abrió puertas, y a comunidades como Hands and Brain. Después seguimos con eventos en los bares de videojuegos de Valencia, colaborando con BTG.
El equipo
Lo mejor de Gamancos fue el equipo: gente que se apasionaba por el proyecto tanto como yo y que a día de hoy sigue siendo amiga mía. De hecho, el trabajo codo con codo con Alberto en Gamancos fue lo que le llevó a contactarme después para el siguiente proyecto, Sanberry Cam.

El final
El desgaste del equipo y la falta de disponibilidad —además de competidores con más medios— fueron frenando los eventos. Tras una segunda edición de Dreamhack dando nuestro último aliento, pausamos el proyecto de forma indefinida. Nunca lo dimos por muerto: sigue en standby.
Lo que aprendí
Gamancos me enseñó más que cualquier clase: que si haces lo que te gusta con empeño acabas llamando la atención; que hasta para lo más pequeño necesitas un equipo y hay que rodearse de gente que se apasione por el proyecto; que conviene tantear el mercado y pivotar; que no hay que temer replantearlo todo de cero; y que, hagas lo que hagas, el criterio es tu mejor arma.